Canon digital de 2.008

¿Vuelve el canon digital de 2.008?

Todo parece indicar que volvemos al modelo de canon digital de 2.008

Efectivamente, tal y como se aprobó en su día durante la legislatura de Rodríguez Zapatero, está ya redactado un primer borrador de la nueva norma que modificaría la regulación de la propiedad intelectual (más conocido en su momento como “canon digital”), incluyendo un modelo de compensación por copia privada. En una de sus disposiciones transitorias, se establece un listado de los dispositivos afectados por la norma, así como una propuesta de la cantidad económica que deberían abonar los fabricantes, y que van desde los 0,30€ para las memorias USB hasta los 12€ para los discos duros, pasando por los 1,10€ con que se gravarían los smartphones. Estos últimos dispositivos, así como las tabletas o el cloud computing (almacenamiento en la nube) entrarían ahora a forma parte del objeto del canon, toda vez que en 2.008 no existían, o bien no se contempla aún su uso como susceptible de realización de copias privadas.

Canon digital de 2.008

El borrador define a los smartphones objeto de gravamen como “dispositivos con funcionalidad de reproducción de fonogramas, videogramas y textos”. Se contemplan igualmente dispositivos portátiles “reproductores de fonogramas, videogramas o de otros contenidos sonoros, visuales o audiovisuales”, que estarían sometidos a un canon digital de 3,15€ por unidad.

Con todo, se trata de una propuesta inicial que deberá ser debatida y tramitada parlamentariamente, por lo que podría sufrir modificaciones o incluso no llegar a concretarse. Parece ser que, en este momento, estas informaciones se encuentran bajo negociación de las empresas tecnológicas y las entidades de gestión de la propiedad intelectual, por lo que el texto podría salir adelante sin fijar el importe de las tasas, que se aprobarían el próximo semestre.

De momento, los creadores (escritores, músicos, cineastas…) han acogido la noticia con satisfacción, aunque con cautela, señalando que la eliminación del canon habría provocado en los últimos años importantes perjuicios al sector, reduciendo la capacidad de inversión de las productoras y mermando las compensaciones al trabajo de los artistas por parte de asociaciones como la SGAE.

 

 

 

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